lunes, 26 de noviembre de 2007

Carteles para el olvido


Creo que a todos nos ha tocado verlo y espero, por Dios realmente espero, que a todos nos haya molestado de igual manera. Es algo que no se puede dejar pasar. Merece una visión no queda duda, uno no puede seguir su vida sin preguntarse a que mente enferma o desesperada se le ocurrió hacer algo así ¿Cómo una persona puede poner a hablar a su perrito perdido? Yo entiendo que se te extravió el bicho (perro, gato, pez, me da igual) pero de ahí a que lo hagas quedar como un pobre estúpido haciéndolo decir algo como: “Hola me llamo Tomy me perdí el otro día en Callao y Corrientes, soy de raza…” Escuchame una cosa ignorante desesperado: ¡LOS ANIMALES NO HABLAN! Estarás en shock por tu mascotita deambulando sola por el mundo pero eso no te convierte en un idiota naif que escriba algo así esperando…. ¡¿No sé qué es lo que esperan realmente?! ¿No es más fácil y coherente poner “Se me perdió mi perro, responde al nombre de Tomy. Lo vi por última vez en Callao y Corrientes, es de raza…?" ¿Por qué darle un toque tan estúpido a algo tan terrible? (Me imagino que el que lo perdió está mal por su animalito supongo, de no ser así que escriba lo que quiera en los carteles, si total le chupa un huevo el pobre Tomy).

Yo sinceramente si fuera perro y supiera leer y veo en lo idiota que se ha convertido mi amo, me las pico. Es mas no me sorprendería que lo supieran y por eso huyeron. ¿Cómo puede ser la vida de un hombre que pone a hablar a su perro?, Patética desde todos los puntos de vista. A esa gente no hay mascota que le aguante, en cuanto les carbura un poquito a los bichitos huyen despavoridos y rogando no ver su cara en esos afiches que se cruzan a diario. ¡Ojalá los rescate un dueño con un poco menos de boludina en la cabeza!

Esta gente es la misma que le habla a las plantas seguro y la verdad, después de ver tan patético espectáculo, uno no debe sorprenderse de estos carteles. “Así crecen mejor“ te dicen. ¡Deja de regalarla y hablale las 24 horas a ver si crece! Bueno, entonces no te mientas, que pasa: ¿No tenés amigos/as que te quieran, gente que te escucha? Tontita linda, obvio que no los vas a tener siendo así, pero agarrándotelas con las plantas, pobres seres que solo quieren tener su fotosíntesis en paz ¿No te parece injusto? Como pueden defenderse esas cositas con hojas verdes, y en los buenos tiempos, regalando flores de colores y tantas alergias. Entonces ¿Por qué sos así? ¿Qué es lo que te lleva a hacer estas cosas querida? (no sé por qué mi obstinación en creer que esto es cosa de mujeres, cuando de seguro hay más de un hombre pegando su cartel de gatito extraviado, contándole a su planta lo infeliz que es porque llueve)

Y nosotros al igual que las plantas y los animales los tenemos que padecer, por esa curiosidad humana de leer todo lo que nos cruza (sobre todo cuando tiene foto) solo para comprobar de que se trata la cosa e indignarse y preguntarse de donde vienen estos seres y que les pasa por la cabeza, dedicándoles una carilla de indignación y preocupación por esta gente que puebla el planeta que nosotros también pisamos

10-10-06


lunes, 12 de noviembre de 2007

Lerner le canta a su estado de ánimo



Debo confesar que hace rato vengo tentado de escribir esta suerte de crónica, análisis musical o, esto me parece lo más adecuado, este comentario subjetivo del temón nuevo de Alejandro Lerner. ¡¿Qué dice este pibe?! ¿Lerner? ¿Este no es el que escucha La Renga? ¡Sí, hola que tal! Soy yo: Galle… Suelo olvidar mi nombre de tan poca mención que tiene últimamente. Explicaré, en primera instancia, que hablo del tema que seguramente todos ustedes se han cruzado en la radio, y si no, por favor, salgan del tupper y prendan su radio-transmisor, les aseguro que no tendrán que esperar mucho hasta dar con el susodicho. Más o menos, se llama, y cuando alguien lo escucha desprevenido puede pensar inmediatamente (y obviamente esta en lo cierto): “Otro de estos melosos, pastosos, monótonos y chotos temas que hace Lerner. Lo mismo que viene haciendo hace 10 años”. Otro, al principio, hasta se lo confunda con algún tema ya editado: “¡¿Qué nuevo?! ¿Éste no salió en Testigo del sol? Ambos sujetos escuchan un poco más, como para sacarse la duda: el primero puteando por lo previsible y el segundo totalmente convencido de que ¡ESE TEMA SALIÓ EN TESTIGO DEL SOL! La canción avanza a ritmo de baladita diciendo: “aunque tenga por delante /tantas cosas por hacer / aunque la vida me sonría, / y ya no vuelva a llover, / en mí crece un sentimiento / que no puedo detener...“ Por el momento es lo de siempre: rimas tontas y boludotas (hacer, llover, detener… ¿esto lo escribió Ale o mi primo de 4 años?) Nos hartamos del tema y ni hablar cuando vemos como decae la capacidad creativa con: “Ya los pajaritos cantan, / ya funciona el ascensor / ya la gente está en la calle / y está preso el violador / donde hay alguien que me explique, / lo que falta en mi interior / sólo puedo ser sincero y gritar de corazón...“ Estamos todos (el primero, el segundo y yo) por apagar ese aparato, o al menos cambiar el dial, cuando llega el estribillo. Casi como sin querer decirlo Lerner canturrea con voz apagada: “Hoy me siento como el culo, / hoy es más fuerte que yo… “ Nos detenemos, pensamos: No, ¿no dijo eso que escuché, no? “Hoy te pido que me abraces, / hasta que la nube pase / y vuelva a salir el sol / y vuelva salir el sol “ La letra estúpida continúa pero ya no la escuchamos, nos quedamos rogando que por favor llegue otra vez el estribillo. Gracias a Dios, esto finalmente sucede. “Hoy me siento como el culo, / hoy es más fuerte que yo” ¡Sí, lo dijo! ¡Lerner dijo CULO! ¡Mamá, el tipo ese que hace los temas de las series de Polka dijo CULO! Nuestra madre nos pegará pero seguiremos sosteniéndolo aún después de la bofetada. Le mostraremos, entonces, la obligaremos a escuchar. ¡No dijo esa palabra, no dijo CULO! Gritará y por último dirá casi suplicando: “¡No, ese no es Ale Lerner!” Mientras mira la repisa con el compilado que le hicimos cuando era un tipo romantico y no decía culo, antes de decepcionar a mamá. Veremos como se aleja nuestra progenitora mientras nosotros seguimos atentos el trascurso del tema. Otra vez el estribillo (luego de un puente feo y malo) “Hoy me siento como el culo…”. Ya lo cantamos, lo saboreamos a su lado. Jamás esperábamos encontrar esa palabra tan común y vulgar en su voz, en su triste canto. No nos provocaría todo esto, esta lluvia de sensaciones si, por ejemplo, fuera usada en un tema de la Bersuit. En este caso incluso nos asustaría que no estuviera esta palabra o “tetas” o “hijos de puta” o su flamante “late bolas”; pero ése es otro tema, de hecho son varios. No quedan dudas de que es él, la locutora lo dice ahora que la balada terminó. Es el tema de difusión de su nuevo disco. ¡A la mierda tiró la carrera, qué tipo groso!. Lerner que después de Todo a pulmón no tiene un tema rescatable como para dejarle a nuestros hijos (y aclaremos que este selecto elegido sólo se salva porque es de los primeros, cuando nuestros oídos no estaban tan saturados del mismo ritmo en todas las canciones. Este gran, gran hombre se caga en la fama y en un día de encule total mete este sustantivo a un tema que hubiera sido como los otros; pero que culo resalta. Es imposible no pensar igualmente que se está riendo de nosotros, como adivinando nuestras reacciones. Hay quienes pensarán que nos hace cómplices otros que lo hace para mofarse y los menos, que simplemente se sentía como el culo. Resulta mágico verlo en el almuerzo de la señora Legrand cantándole casi al oído su palabra. Pues ya no se trata de una canción. Si de mí dependiera y fuera el productor le haría eliminar el resto de la letra, solo dejaría la única útil. “Cuuuuuuuulo, culo, culo, cuuuuuuulo. Cuuuuuulo, cuuulo, cuuulo, cu” Sí, ya suena en mi cabeza, infinitas veces mejor. Pero bueno, respetemos al mal productor que no sabe lo que hace y cobra millones. La historia con suerte me dará la razón a mí o a mis herederos (lo cual es más probable). ¿Canción bisagra en la vida de Lerner? Sin lugar a dudas. ¿Última.canción en la carrera de Lerner? Esperemos que también. Sería irse en la gloria, con la carrera tirada por la ventana. Lerner se sentía como el culo y vaya si lo cantó, y gracias a la radio lo canta una y otra y otra y otra y otra y otra vez.


10-11-07



Si leyó todo esto y aún no escuchó el tema y por ende no entendió nada: ¡Acá esta, especialmente para usted que no prende la radio, enclenque! Escúchelo y vuelva a leer todo lo anteriormente dicho. Repitala varias veces hasta convencerse… Sí, lleva tiempo entender que el buen hombre dice “culo”



PD: Debido a que el disco aún no ha visto la calle ni las manos de los consumidores, la única versión que circula es ésta que usted acaba de escuchar, una grabación de aire de algún recital. Es lindo escuchar a la gente corear “hoy me siento como el culo”. Ese sabor del vivo pirata que no se paga ni con el último Pro tools ni con las cinco octavas de un piano Kurzweil.