
Vistiendo esos feos y tan conocidos uniformes de jardín con lunares azules en fondo celeste claro, escuché como una niña del 2000 de la mano de su padre contaba entusiasmada:
“Hoy en el jardín hablamos de Joan Miró”
Debo confesar que llegué más feliz al trabajo, aunque sin dejar de pensar cuanto Miró le faltan a esos uniformes.

1 comentario:
Thank you mother fucker!
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