
Un hombre como cualquiera espera (como espera cualquier hombre), saca una lapicera y abre un cuaderno (que lleva siempre consigo) en una hoja cualquiera. Mientras esté en blanco sirve, razona sin mucho esfuerzo. Comienza a escribir y piensa que escribe sin pensar (aunque escribe lo que piensa, claro está). Le resulta agradable ver que su mano empuña una lapicera cualquiera y escribe (no importa qué; escribe). La hoja que hace un minuto estaba totalmente en blanco comienza rítmicamente a llenarse. Escucha murmullos a su derecha y trata de no involucrarse en escucharlos, mantenerse concentrado en no pensar y en seguir escribiendo lo que piensa. Cada tanto la puerta principal golpea fuerte, otras veces delicadamente, de cualquier forma. Cada tanto se abre y se oyen los gritos de la ciudad, el correr de autos apresurados. Otro hombre interrumpe su pensamiento y le obliga a pensar para poder responderle que no esta acá para rendir, que sólo está. Su educación es más fuerte y tiene que contestarle. Intenta nuevamente retomar esto del no-pensar, del dejar fluir. Por un momento lo logra. De a ratos no puede evitar recordar cosas (caras, gestos). Se detiene un segundo, pues dos voces penetran su cabeza hablando de Wong Kar. Por un instante detienen sus bocas antes de lograr que interrumpa definitivamente ese algo, esas líneas que no dicen nada, esas líneas del momento, esas líneas que ya son viejas y relativamente nuevas. Cada tanto una gota de tinta de la lapicera se corre y mancha parte de la hoja. Por más que lo intente no logra evitarlo. Hay cosas que están fuera de su alcance, y está bien que así sea. Después de todo, no lo hace menos feliz ver algún pequeño manchón de tinta en el papel (incluso refuerza la espontaneidad del papel, la no planificación). Una carilla llega a su fin y puede hablar de paz mientras escribe. No la típica y utópica paz; esta paz es verdadera, por momentos hasta real, alcanzable. Ahora se detiene, pues ha perdido el hilo (de esta anotación sin hilo) y descubre que ya no es todo tan feliz como antes. Escribir en esa hoja ya no es lo que era, le resulta molesto. Sus piernas cruzadas improvisando un respaldo comienzan a cansarse y, cuando todo conspira para que finalice la paz, entiende que ya no quiere seguir escribiendo, ya no encuentra razón para hacerlo, ya no siente la satisfacción de minutos atrás. Ahora se siente invadido por el entorno, escucha claramente la música y le molesta, los murmullos son claros: hablan de cine. Ya no importa, ya no quiere seguir, se abre al mundo, se encierra en su entorno… dejo de escribir.
20-07-06
Supongo que son las 20:00 hs.
(o están cerca de serlo o lo han sido hace un rato)
Supongo que son las 20:00 hs.
(o están cerca de serlo o lo han sido hace un rato)

6 comentarios:
...No hay reclamos, hay felicitaciones! me gusto mucho... esta ahi de "Migas" y "Crucigrama"
Bueno, galle los leí todos, este me pareció sin sentido como el cuento de El Colectivo, es abstracto no dice nada, para perder el tiempo así me pongo a contar cuantos ladrillos tiene mi pared. Este lo leo porque es tuyo, y para saber que eran esas cosas raras que escribías. Pero bueno, se ve que hay gente que piensa de otra forma y le gustó. Bien por ti.
Si, si Enano por suerte hay gente para todo. Me alegra igualmente que te hayas tomado la molestia de leerlo aunque se que fue porque lo escribi yo. Lo cual es mas que valido, quizas de los 80 que tengo escrito encuentres alguno que... no, no creo.
PD: Lectores (escasos pero fieles) si este sujeto grabo la charla de ayer en la que creia que terminaban mis dias podran leer jugosas confesiones que hablan de muchos de ustedes.
Srita anónima: le agradezco que se pase seguido por mis textos y que les gusten y encima firme (lo que me da la pauta de que alguien lee esto al menos)
PD: sabe que siempre acepto criticas constructivas...
Pasaba solo a decirle que lo que paso la noche pasada, era que me interesaba pedirle un autografo, me encanta su forma de escribir y su amplio sentido de la imaginacion al igual que su humor.
Ya pasare de nuevo y podremos tener una charla amena sin que trate de matarme por pensar que yo le queria hacer algun daño.
ATTE La cuca...
Dios mio! Me ha encontrado!
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