
Se los veía pasear de la mano a aquella madre y su pequeño y rubio hijo, que con suerte llegaba a los cinco años. Al pobre se le oyó suplicar:
-¡Quiero hacer pis!
-Bueno, ahora haces en el arbolito de allá
-¡¡Nooooooooooo, ARBOLITOOOOOOOOOOOOOOOOO no!!
-Dale, si no tienen nada que ver
Y después las madres se preguntan por que el hijo le salió tímido o maricón.
-¡Quiero hacer pis!
-Bueno, ahora haces en el arbolito de allá
-¡¡Nooooooooooo, ARBOLITOOOOOOOOOOOOOOOOO no!!
-Dale, si no tienen nada que ver
Y después las madres se preguntan por que el hijo le salió tímido o maricón.

1 comentario:
"...Procurare no hacerle a Arielito lo que la mamá de tu texto a su hijo..." "...como en la mayoría de tus cuentos hay un rasgo de tu personalidad, supongo que este no será la excepción, quizas algún complejo de pequeño o lo que es peor de grande?" igual, estoy incondicionalmente al lado tuyo cualquiera fuere el camino que elijas... ¿quien no tiene un amigo gay? jajaja!
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