viernes, 12 de octubre de 2007

Puede fallar


Como todos saben un pequeño caos ha cubierto a estas recientes elecciones. Lo cierto es que todo puede colapsar cuando el propio sistema muestras sus fallas, minúsculas, pero fallas al fin. Lo que debía ser una fiesta democrática terminó en escándalo luego del recuento de votos. El candidato oficialista Fabricio Tejada obtuvo la no despreciable suma de 21.435.601 millones de votos, mientras que su opositor Javier Reinuch consiguió 21.435.601 millones de votos. ¡Si, la misma cantidad de votos fueron el resultado de la elección para presidente de nuestro país! Por más que trataron de esperar el mayor tiempo cautelar para dar a conocer el escrutinio (no nos olvidemos que esto recién se supo a las tres de la mañana del día siguiente) la noticia, demorada, no evitó causar una conmoción e incertidumbre en los ciudadanos.

¿Como podría resolverse tal inconveniente democrático? Lo cierto es que con dos candidatos inscriptos y con los ciudadanos tan responsables y convencidos electoralmente inútil era convocar a ballotage, era obvio que el resultado seria exactamente el mismo, no cabían dudas. Y desgraciadamente al país tampoco le sobra mucho dinero como para darse el lujo de comprobar que tenía razón llamando a una segunda vuelta. Se opto por dejar la solución en la mano de ambos candidatos a la espera de que uno de los dos diera un paso al costado por el bienestar social, lo lógico se cumplió una vez más: ninguno lo dio, ambos se creían los más aptos para gobernarnos (esto puso aun más fervientes a los votantes de ambos partidos). ¿Qué solución existía para que no colapsara el sistema todo? ¿Existía, primeramente, una solución posible? El problema se alargó durante los siguientes 6 meses donde una coalición forzada por dos candidatos provisorios de cada partido tuvieron que intentar gobernar conjuntamente (cosa que tuvo consecuencias trágicas para la población cansada de ver peleas en público y medidas contradictorias). Se convocó a una selección de estadistas y sociólogos que pudieran poner fin a este inconveniente, pero la solución era obviamente muy difícil. El sistema no contemplaba este tipo de empates, huérfano de soluciones había caído en su propio error. Es cierto que las posibilidades de que esto sucediera eran 1 en 2000000 pero ese 1 alguna vez tenía que darse y lamentablemente se nos dio a nosotros. Mitad hartos y mitad contentos el grupo contratado para la solución creyó encontrar la única salida posible. Se la comunicaron a los candidatos quienes dudaron en aceptar pero entendieron perfectamente que no había otra solución. Para evitar problematicas votaciones se decretó que el arma para el duelo sería una pistola 9 mm. Los candidatos se dieron cita en un lugar que no quiso ser revelado: se colocaron ambos de espaldas, caminaron los doce pasos establecidos, giraron y… asi es como Javier Reinuch será el nuevo presidente de la Nación.

Hoy por la mañana los restos de Fabricio Tejada fueron velados en el Cementerio de la Chacarita frente a una multitud en la cual no podía dejar de encontrarse el nuevo presidente, quien solo tuvo palabras de elogio para su ferviente opositor, al cual no dudo de tildar de héroe, el hombre que se sacrificó para salvar los errores de la hermosa democracia.

28-6-07

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estas mal de la cabeza, igual no sería algo muy loco que pase en Argentina, si no se en que provincia, creo que fue Córdoba hubo un terrible quilombo pero un diferencia escasa pero bastante mayor al empate técnico tuyo.

Galle dijo...

Lo que tu no sabes "fer" (o Ferchu como dejaste escrito en el empapelado de la pared que algun dia sacare) es que esto nació hablando contigo de regreso en la camioneta del pueblucho herense.