
Jamás pensé que volvería a verla. No después de la última vez y aquella muerte que me asechaba tan cercana, sin escape aparente. Hacía ya tres semanas desde aquel incidente de confuso final. Lo cierto es que la cucaracha que creí no volver a ver nunca más (pues ya se hallaba en otra casa lejana a la que, consciente o inconscientemente, creí haberla enviado para salvar mi vida) volvió ayer a amenazarme justo cuando estaba en otra, hablando con un amigo sobre los Beatles y sus grabaciones piratas. En ese momento de distracción, en el que por primera vez en tres semanas dejé de vigilar la ventana, volvió a por mí. La reconocí enseguida ¿Cómo olvidarla? ¡Era ella que había regresado por mí! Lo que aún no entiendo es: ¿Por qué en ese momento, teniendo toda la noche como ventaja? Llegó cuando no estaba solo y tres luces estaban encendidas para delatarla. Trepó a la pared pero ya la había visto. Revisé visualmente toda mi pieza en busca de algún elemento contundente que pudiera eliminar su maldad del mundo, lo más efectivo, a mi juzgar del momento, fue mi inservible (hasta ese momento) celular de peso y dimensiones demasiado grandes para estos tiempos de cosas prácticas, cómodas y livianas. No importó que su batería solo dure un par de horas pues su culata (por llamarla de algún modo) ferozmente la oprimió sin dejarla reaccionar, un crack se le oyó decir a su cuerpo.
Me detuve un segundo pues no entendía como podía haber sido tan fácil eliminarla después del tremendo acechamiento que me había dado aquel día que aún quiero olvidar. Decidí, finalmente, no pensar más y apretarla fuerte contra la pared, escuchar sus alaridos y hasta llegar a disfrutarlos. La refregué un poco más hasta que vi sus patas desprenderse de ella y lo que creo sus órganos, hacerse papilla. Una que ni Marley querría comer.
Dejé su cadáver estampado en la pared para que le sirva de advertencia al resto de los animales que quieran acecharme, incluso la deje ahí para mí, para recordar ese día de ayer en el que por fin pude matarla.
Aun así no puedo dormir tranquilo pues por la noche muchas preguntas aún me alteran y es que: ¿No fue demasiado sencillo? Por momentos pienso que ella vino sumisa buscando que le diera muerte por razones que no puedo ni podré saber nunca. Si esa fuera la razón tampoco me atormentaría mucho pues su cadáver sigue ahí y no creo en la reencarnación. El problema radica en si, y esto es lo que más me temo, no mate a aquella cucaracha sino a otra, pues está en ningún momento voló ni se deslizó a velocidades increíbles para el ojo humano, esta solo dio tres pasos y murió estampada. ¿Y si esta fue un señuelo enviado por aquella otra que me vigila escondida? ¿La excusa perfecta para que piense que la mate? ¡¿Una pobre víctima inmolada en pos de una causa más grande que desconozco?! No pueden pretender que viva tranquilo ahora que supongo todo, esto que por lógica: ¡es la razón más lógica de todo este asunto! ¡Trataste de engañarme maldita, pero esto no termina acá!
5-4-07

3 comentarios:
"...no lo queria pelear... (pero es evidente que lo llevo en mis genes y en mi profesión,ello, al margen de que usted es mi mejor contrincante desde hace años y eso me motiva)...tómese el trabajo de abrir el diccionario o en su defecto el diccionario virtual del cual cada tanto me manda alguna definción y busque la palabra "acecho" y despeje la confusión que tiene en su texto... me esta haciendo pensar que hay un antes y un despues del día de la cucaracha... debe ser terrible darse cuenta que mariconeo ante un pequeño insecto, pero llegar al punto de no saber como escribir es preocupante... no se olvide que dicho ser viviente será el último vestigio de vida en la tierra, téngale respeto y admiración..."
Estimada rival tome su sugerencia en cuenta y puedo decirle lo siguiente:
acecho.
1. m. Acción de acechar.
2. m. p. us. Lugar desde el cual se acecha.
al, de, o en, ~.
1. locs. advs. Observando y mirando a escondidas y con cuidado.
como vera la Rae y yo (por una vez en la vida) pensamos lo mismo, asi qeu ruegole usted reflexione y digame que pensaba que significaba la palabra asi podemos ayudarla para que supere su brutez.
Muchas gracias
Y sí, hubo un antes y un despues de esa maldita cucaracha, no quedan dudas. Ahora ¿habra un antes y un despues de la palabra "acecho" en su vida?
"... si buscabas alterarme ya lo conseguiste... poné: día, lugar y horario porque esto continua personalmente... obviamente es necesaria la presencia de Mangieri para evitar que alguno de nosotros salga lastimado..."
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